Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

¿Estás dispuesto a regresar más doscientos años atrás?



NIGEL QUARTERMANE

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP
AMANDA SMITH

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
BÁRBARA DESTUTT DE TRACY

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP


RYLEY ENDE

MODERADOR

ENVIAR MP
GIULIA AREZZO

MODERADORA

ENVIAR MP
NICOLÁS D'LENFENT

MODERADOR

ENVIAR MP
KALA BHANSALI

MODERADORA

ENVIAR MP
LADISLAV PEKKUS

MODERADOR

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

MODERADOR

ENVIAR MP

CLIMA


Espacios libres: 00/45
Afiliaciones élite: cerradas
Última limpieza: 07/06


COPYRIGHT/CRÉDITOS

En Victorian Vampires valoramos la creatividad, es por eso que pedimos respeto por el trabajo ajeno. Todas las imágenes, códigos y textos que pueden apreciarse en el foro han sido exclusivamente editados y creados para utilizarse únicamente en el mismo. Si se llegase a sorprender a una persona, foro, o sitio web, haciendo uso del contenido total o parcial, y sobre todo, sin el permiso de la administración de este foro, nos veremos obligados a reportarlo a las autoridades correspondientes, entre ellas Foro Activo, para que tome cartas en el asunto e impedir el robo de ideas originales, ya que creemos que es una falta de respeto el hacer uso de material ajeno sin haber tenido una previa autorización para ello. Por favor, no plagies, no robes diseños o códigos originales, respeta a los demás.

Así mismo, también exigimos respeto por las creaciones de todos nuestros usuarios, ya sean gráficos, códigos o textos. No robes ideas que les pertenecen a otros, se original. En este foro castigamos el plagio con el baneo definitivo.

Todas las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos autores y han sido utilizadas y editadas sin fines de lucro. Agradecimientos especiales a: rainris, sambriggs, laesmeralda, viona, evenderthlies, eveferther, sweedies, silent order, lady morgana, iberian Black arts, dezzan, black dante, valentinakallias, admiralj, joelht74, dg2001, saraqrel, gin7ginb, anettfrozen, zemotion, lithiumpicnic, iscarlet, hellwoman, wagner, mjranum-stock, liam-stock, stardust Paramount Pictures, y muy especialmente a Source Code por sus códigos facilitados.

Licencia de Creative Commons
Victorian Vampires by Nigel Quartermane is licensed under a
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en http://victorianvampires.foroes.org


Últimos temas


The supreme art of war [Nicolás D'Lenfent]

Ir abajo

The supreme art of war [Nicolás D'Lenfent]

Mensaje por Aleksandra Kurdaliova el Dom Mayo 13, 2018 7:44 pm

Es de mala educación hablar de política y religión,
más si estás ante un rey.

Y si no puedo hablar de eso, entonces
¿De qué sí puedo hablar que me interese?

Misiva enviada con anterioridad a los hechos que serán relatados a continuación, entregada por un mensajero que insistió en darla en propia mano al que es uno de los duques más fieles de su Majestad, el Rey D'Lenfent; con la indicación de ser enviada de inmediato al conocimiento del gobernante. Es un sobre de papel blanco envuelto con una fina cinta de terciopelo verde esmeralda. En su interior, la letra es firme, pulcra en demasía, más después de la firma, hay un recuadro elaborado con cera con los sellos lacrados de dos de las familias más opulentas del Sacro Imperio y de las que sus pater familis fallecieran en circunstancias por demás extrañas. La carta tiene el siguiente contenido:

Su Real Majestad Cesárea Don Nicolás D'Lenfent.

Las circunstancias sociales que se desarrollan en el Sacro Imperio Romano deben ser observadas con el cuidado que requiere aquél que gobierna con mano justa y sabia, más la firmeza no puede estar exenta en la bondad que su Real Majestad brinda a todos sus súbditos entre los que me digno contar con orgullo y alegría.

Esta misiva no es para incordiar a su Real Majestad, si no para felicitarle en su empeño de buscar una estabilidad social cada vez más acorde a las nuevas exigencias del mundo y de los gobernantes aledaños.

Quiera Dios que cuide su camino y sus pasos, guiándole con bien para que nos siga bendiciendo con su buena mano.

Siempre fiel a vuestra Real Majestad Cesárea
Sasha K."


¿Tanto misterio para unas líneas insignificantes? ¿Tantas molestias para tan sólo unas líneas que no indican más que una felicitación a su gobierno? Podría ser extraño de no ser porque a la mujer se le escapó la naturaleza sobrenatural del monarca confiada en que su inteligencia le haría pensar en el recuadro lacrado como si fuera una segunda carta. Al romper la cera, podrá leerse con rapidez con la misma letra mucho más compacta y pequeña:

Solicito a vuestra Real Majestad Cesárea una entrevista de índole urgente, solicitando su perdón por lo exabrupto que pueda parecer esta solicitud. Tres pater familis están en peligro aparte de los dos ya fallecidos. Y cuando terminen con ellos, hay personas que buscan debilitar el poder social de Su Real Majestad buscando con ello destronarlo. Los detalles son de tipo privado que sólo a sus ojos serán revelados. El mensajero irá por su respuesta por el mismo medio en tres días después de entregada en palacio esta misiva. Vuelvo a reiterar mis disculpas a Su Real Majestad por tales exigencias impropias para un miembro común de la sociedad.

Después de ello, la respuesta entregada al mensajero surcó el trayecto en retroceso hasta llegar a las manos de la mujer que observa la misiva con beneplácito en tanto voltea la mirada hacia la mesa donde los pergaminos y las cartas conseguidas en actos rebeldes descubrieron un plan mucho más elaborado del que a simple vista, como la carta enviada al rey, pareciera ser. Reuniones secretas, planteamientos de tipo militar en tertulias que aparentan clubes sociales. Si no fuera porque Aleksandra tiene tantos contactos alrededor del mundo, estos actos pasarían desapercibidos. Más rebelde como lo es la rusa, un solo movimiento fue suficiente para llamar su atención, tomar el hilo y seguirlo hasta la madeja. Una manchada de sangre del primer pater familis para ese momento.

Para el segundo, todos los datos están en sus manos, confirmando la teoría, actuando en consecuencia para advertir a un monarca de la manada de lobos que va a interactuar en próximas semanas. Tienen el tiempo justo.

Así entonces, el día de la cita con el Rey D'Lenfent, vestida y peinada para la ocasión, sus pasos siguen al paje que le dirige por los largos pasillos del hogar del monarca. Sus manos enfundadas por guantes al tono del vestido, sostienen un maletín con todas las pruebas que acusan a los traidores a la Corona. Tiene fe de que el rey entenderá lo que significan todos estos datos, algo se está cocinando en lo profundo de su propia sociedad. Tendrán que ser cuidadosos para ir sacando uno a uno a los lobos de sus guaridas antes de que los demás se desperdiguen por el gran bosque que es Europa. Sólo una cinta discorda con todo el atuendo neutro, una de terciopelo esmeralda que engarza sus rizos con habilidad y sofisticación, como una nota agregada para que el gobernante la reconozca porque "Sasha" es nombre de varón en la gran Rusia. Puede que él no espere que el mensajero traiga enaguas.




¡Gracias!

And the Goddess:


Whatever It Takes, My Live:

You and me:
avatar
Aleksandra Kurdaliova
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 51
Puntos : 65
Reputación : 28
Fecha de inscripción : 26/04/2018

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The supreme art of war [Nicolás D'Lenfent]

Mensaje por Nicolás D' Lenfent el Vie Jun 29, 2018 1:31 am

¿Qué precio se debe pagar por el poder? Cuando ya se existe una utopía de imperios que se han venido alzando con la historia y que solo uno ha predominado con estas grandes extensiones territoriales, pero, ¿a base de qué?  ¿Cuánta sangre debe ser derramada para alcanzar la gloria y la eternidad? Más, nadie se ha detenido a imaginar que la eternidad se equipara con la inmortalidad de bestias, y ni que la gloria se conoce como la sed de venganza; donde la masacre florece y cualquier persona que habite en tierras enemigas o en las que vienen siendo atacadas son masacradas para poseer con un solo reinado, el del rey tuerto, preguntándose: ¿dónde están los dioses cuando sus templos son profanados y sus sirvientes asesinados? Es como al fin llega el rey del que todos murmuran, el que creen que poseyó un trono tambaleado, y donde sus espadas se resquebrajan, la mayoría encaró a sangre fría la muerte del rey tuerto, creyendo y orando su caída, ansiando que su reinado fuese corto, pero se equivocaron, él sigue, así el maldito cielo se tiñe de violeta, y el frío anegara en su tierra, ya el cataclismo está llegando, ¡corred a vuestros hogares, rasgad vuestras vestiduras y cubríos la cabeza con sal y polvo! La guerra aún no se termina, porque él gobierna de acuerdo a su personalidad, un mundo donde llega a cambiar las reglas del juego. El rey tuerto del que todos hablan, está arrojando a todo su pueblo ante una venganza, que si todos dudaban del como obtuvo el poder, sí, lo ganó a base de mentiras y traiciones, en el que solo el resultado importa y se debe respetar esa última decisión, porque de haber permanecido en manos del otro demonio, ya habrían sido calcinados.

Siendo así como las dinastías que se habían mantenido en contra del rey, al fin comenzaron a dar batalla, que si creen que entregara su reinado con facilidad, están muy equivocados, tantos años lo han endurecido, le rasgaron una y otra vez el vacío, y lo único que tiene es mantenerse como Nicolás, “quien lleva a su pueblo a la victoria, o quizás a la locura misma”. Pero tan pronto se hizo su coronación, sus enemigos le dieron ofrendas. ¡Qué tan conmovedor lo fue todo! El hallar una pira de cadáveres al truncar el camino a sus tierras, el obsequiarle un cuerpo en especial, uno que creyó que lo había abandonado y que todo fue planeado, (¡se trata del mismo cuerpo del amante torturado y asesinado de la peor manera!), todo eso lo recibió con los brazos abiertos, sumergiéndose a una demencia sangrienta, ya que eso es lo que ha estado viniendo haciendo, ha atacado naciones por recuperar su paz, la propia tranquilidad para no ser devorado por ese demonio; Asmodeo; quien es el principal del que quiere derrotarlo.

Ya todo al parecer sigue su curso, y tras una nueva noticia, no podría sumarse más enemigos, son contados su aliados y vaya que son más fieles que un perro, el maldito mundo al parecer lo quieren muerto, pero no les dará ese gusto, se los complicara, por lo que estaban idealizando la estrategia de combate, más una nueva noticia fue lo que le orillo a realizar una reunión secreta con aquel ciudadano, le intrigo el hecho de que alguien como él estuviese informado con las matanzas de cierto tipo de linajes que permanecían ocultos, pues protegían a su rey a cualquier costa y el precio a pagar es que unos murieron sin ser reconocidos. Más alguien lo sabía, por ese motivo le cito en el palast…

— Tan valiente y descuidada ha sido usted, más inesperado debo confesarle, madame. —Habló con cierto deleite al saberse que estaba acompañado por una mujer y no por un hombre que esperaba encontrar. Porque si se preguntan aún de él, si, es ciego, pero gracias a sus especiales habilidades otros sentidos han sido destacados por los carentes. Por lo que al levantarse, y el dirigirse hacia ella, jamás se mostró que padeciera de la vista, miraba directo al frente, y ante las habladurías, se dice que jamás mira a los ojos, ni al rostro púes cree en el poder de las hechiceras y se protege a cualquier costa, así es como se ha mantenido este secreto de sus ojos, el rey acepta cualquier existencia diferente a la de los humanos y los que se conocen en su tierra. Y guiado del bastón hace una leve inclinación. Con el porte recto y luciendo como todo un monarca, pero en la cicatriz que posee su ojo, es cubierto con el mismo cabello, tan sofisticado y tenebroso.  

— Debo agradecer el honor de sus palabras ante mi gobernado, pero tratando con otros asuntos y que requieren de mi exacta inspección, ¿cómo es que usted se ha enterado de las muertes de aquellas familias? Al parecer se había mantenido en anonimato, y en privado se manejó todo, ciertamente requiero de toda información, y de su honestidad, y ya que está conociendo de su tierra, todo reinado peligra por su rey, muchos buscan el poder, y lo ha visto al parecer, y temo decirle que mis enemigos son más de los que pudiera decirse de mis aliados.


Con un movimiento de brazo le dirigió a que tomara asiento, tenía primero que asegurarse de la veracidad de sus palabras, el reconocer si realmente estaba informada de la totalidad y al tratarse de una mujer, sí que podría resultar algo critico ante los demás, sería la primera dama en participar en una reunión secreta de ser correcto lo que anunció. Sin embargo, todo depende de lo que diga ella, ya que no se quedó con los brazos cruzados después de enterarse del contenido de la carta, ordeno fuese investigado el acto y asegurarse de que no se tratara de una trampa, estando en guerra, conoce los movimientos para contraatacar.


T h e  D ø; D e s p a i r,  H a n g o v e r  &  E c s t a s y
Les habitudes de son oiseau:
Est perturbé:
AWARDS:






avatar
Nicolás D' Lenfent
Vampiro/Realeza [Mod]
Vampiro/Realeza [Mod]

Mensajes : 2032
Puntos : 2372
Reputación : 510
Fecha de inscripción : 24/11/2010
Localización : Desconocida

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The supreme art of war [Nicolás D'Lenfent]

Mensaje por Aleksandra Kurdaliova el Sáb Jun 30, 2018 4:18 pm

Pon todas tus cartas en la mesa, no te guardes nada.
¡Podrías perder la cabeza!

¿De nuevo? Ya la he perdido muchas veces.
Incluso ahora, no sé dónde está. ¿La has visto?

Rumores, cuchicheos, habladurías, datos con y sin veracidad, de todo hubo previo a este encuentro. De todos los lazos que pudo jalar -que fueron demasiados-, la mayoría le hizo ver algo que para ella, es a últimas fechas ordinario como poco sorprendente. El Rey Nicolás D'Lenfent, Su Real Majestad Cesárea, es un sobrenatural. Concluido lo tiene, son tantas las personas que hablan de ello, que dan razones del por qué, que sólo un ciego lo ignoraría. Que debería cuidarse, que no acudiera sola, del mal que le acecha, de la oscuridad que le envuelve, de las maldiciones que pesan sobre él, que si encuentran gatos negros por su castillo, que si tiene rasgos animales, que si se convierte en lobo o en cuervo, que si muestra colmillos y evita la luz de la aurea estrella de la Vía Láctea. Lo que entiende es tan obvio como que el sol sale por el este y se oculta por el oeste. El individuo tiene habilidades por encima de las humanas. Si un hombre está alejado a todos los logros que este sujeto investido de nobleza puede alcanzar, si es tan grande la fama que se carga de que los que están a su lado mueren de maneras extrañas. Debe ser un sobrenatural.

El meollo del asunto es saber ¿Cuál? ¿Qué tipo? Sería más fácil contar las estrellas del firmamento en una noche con luna llena que ir analizando, seleccionando, recordando datos sobre cada raza para ir enlazando puntos hasta encontrar sentido a la maqueta. Darle forma, fue uno de sus mejores logros, puesto que al terminar, dos noches antes de la entrevista con el Rey, tiene todos los datos que le hacen pensar que estará frente a un Hechicero. Que tenga tanto miedo a la magia negra, que evite mirar a los ojos de todos aquéllos que se le presentan, los cuervos alrededor de él. Sí, le suena lógico. Las verdades son como los frutos de un árbol, hay que trepar hasta las ramas para deslizar la mano y tomarlos. Nada es fácil, si lo fuera, todos podrían hacer lo que la rusa.


¿Quién eres, que te presentas ante los demás como un alma errante sin consuelo,
sin alguien que te ofrezca la mano para salir de la inmundicia
en la que tu existencia te ha sepultado?


El paje abre la puerta del enorme salón donde estará en presencia de su Majestad. Por inercia, aprieta la mano que carga el portafolio para dar firmeza al tiempo que el aire entra fuerte en sus pulmones, abultado como una ofrenda a su ser para prepararse para una entrevista que podría ser la última como disguste al monarca. La diferencia recae en que para estos momentos, Aleksandra sabe bien que ya la información misma es un incordio. Lo demás, es desechable. Sus pasos son firmes, quebrando el silencio de la noche en el sitio, demostrando su ubicación a los finos oídos de aquél que la espera. La iluminación es perfecta para curiosear de no ser porque algo la llama como la polilla a la flama y es esa presencia absoluta de aquél que gobierna el territorio en el que se encuentra. Desde la planta de los pies recubiertos por el exquisito calzado hasta la punta de sus cabellos, denota todo, excepto humanidad.

Es cuando un instinto primario se aloja en el corazón de la mortal, que golpetea atrayendo los oídos y los deseos de alguien que puede reconocer el ritmo que anuncia la fuerza de voluntad de su presa. Si bien es imperceptiblemente acelerado para aquél neófito que se atreva a prestar atención, para el longevo y experimentado ser ante ella, es tan fácil de identificar como si le indicaran que tiene que elegir la manzana que reposa en una canasta de naranjas. El aroma de la fémina está combinado entre aceites y cremas, picante de cierta forma señalando un carácter indómito, con la suavidad perfecta que provoca a sumir la nariz en su cuello para identificar qué parte es de su propia esencia y con qué la disfraza. La reverencia es inmejorable, el respeto mostrado es confirmado con ese latir que va acomodándose a una cadencia tan relajada que pareciera encontrarse en total confort ante la presencia de aquél que decide los destinos de los humanos que gobierna.

Las primeras palabras son recibidas con beneplácito, quiere el oído confirmar ésto aunado a un sencillo movimiento de la fémina con el segundo adjetivo con el que la califica. ¿Descuidada? Desconocedora del defecto de su Majestad, los párpados se unen formando una pequeña rendija por la que sus verdáceos orbes le observan con detenimiento cuando se pone en pie para acortar la distancia entre ellos. Fuerte, es la primera observación que cae en la mente de la invitada. Ágil, es la segunda. Y cual si fuese ella una presa y el varón ante ella se erigiera como el más grande de todos los hombres que hasta la fecha ha conocido, su esencia la subyuga, la envuelve en ese aire de sofisticación, elegancia y seducción. Pocas veces tiene este impulso de alargar la mano para comprobar que la piel es tan adictiva como los ojos la hacen notar. De sentir la sedosidad de ésta para sumergirse en la decadencia del sometimiento por y para los placeres del sobrenatural. Esos orbes se mantienen ocultos ante los suyos, uno por la delicada manera en que los rizos caen sobre su rostro, el otro por la manera en que evita observarla de forma directa. "Dicen que no mira a los ojos para evitar ser hechizado".

¿Y qué hay de la propia rusa? Que con poner su mirada sobre la figura del varón está hipnotizada como si admirara a un felino, a un ser tan imponente como adictivo. Ahí está el adjetivo que buscaba durante el instante en que paseó la vista por él. Cada golpeteo del bastón es como una descarga eléctrica que atraviesa la columna vertebral de la humana provocando la aceleración de su órgano cardíaco. Hay placer en ella, las hormonas se levantan sin aviso alguno, invisibles como fantasmas que anuncian lo que calla por voz. Y a pesar de todos estos signos, de la propia sumisión de la rusa, el corazón da el primer latido con fuerza. ¡PUM! Destroza las primeras filas de los soldados con escudos formando una brecha para seguir avanzando.

¡PUM! La infantería es alejada con un solo impulso eólico en tanto ella sigue su camino. El sonido de la voz del sobrenatural llena la estancia anunciando lo que para muchos sería un estímulo para el miedo porque de llegar a enunciar una sola frase inadecuada, su cabeza penderá de un hilo. ¡PUM! La artillería ve impotente cómo sus armas son inutilizadas. Si algo caracteriza a Aleksandra, es su firme y férrea determinación cuando elige la opción más viable. Sus palabras podrían acusarla de traición, de ser una espía y en lugar de amedrentarse, el rostro se eleva por centímetros que si fuera capaz de ser beneficiario de la vista, aquél que la tiene enfrente, sabría identificar la convicción y la resolución en esos gestos, donde los ojos, ventanas del alma, se abren para que se pueda admirar lo que para el vampiro está negado. La satisfacción de ser reconocida en sus labores. De saberse experta en lo que deduce y acusa con el índice, para dar rienda suelta a los acontecimientos que provocará en esta noche sin luna.

¡PUM! Ese corazón sigue su marcha, tan fuerte como los caballos que intentaran derribar su postura, siendo contrarrestados por la potencia de cientos, no, miles de hombres que al unísono rodean a los corceles para herirlos de gravedad con sus largas lanzas. La estrategia es su fuerte, las veredas son recorridas con experticia propia de dioses. Y las últimas oraciones del monarca, debieran provocar en cualquier otro ser, una emanación de glándulas de miedo. En lugar de ello, el sentido sobrenatural del olfato es recompensado con un olor propio de la satisfacción y el triunfo sin límites. Ser reconocida en su propio terreno es para Aleksandra, el mejor de los manjares. ¡PUM! El siguiente movimiento inutiliza a los arqueros. Los filos de las espadas cortan y despedazan a todo aquél que se oponga a este embate sin tregua, sin piedad, sin consideración. ¿Puedes ver cómo la sangre derramada inunda el campo? Es igual que la que bombea este órgano llenando del poder que sólo la adrenalina, divina droga, invade cada rincón del cuerpo femenino provocando su algarabía.

Los firmes tacones danzan al compás del bastón del monarca llevando a su dueña hasta los mullidos asientos donde se desliza cual gato sin hacer demasiados movimientos denotando su noble cuna, sus habilidades físicas y su resolución. El portafolios es colocado sobre las enaguas de aquélla que con tres movimientos, lo abre para extraer de él varios documentos. El olor a la tinta nueva y antigua es percibido por aquél que goza de la más antigua maldición que oscureciera la tierra desde épocas remotas. Desde la misma aparición de la raza humana. Sea pues, que las manos femeninas extienden sobre la mesa, de forma cuidadosa contrastada con la resolución de su portadora, las pruebas - dos casas en particular son las provocadoras de este desatino. Una de ellas, lleva la marca del lobo en su escudo. Es el alfa, quien dirige todos los movimientos al tiempo que el águila de la segunda, revisa toda la zona buscando adeptos y probables barreras. Tres de ellas han sido derribadas, faltan dos. Los movimientos se ocultan a los ojos del cuervo con teatros donde las tertulias literarias y musicales son su guión principal. El alfa encontró a su beta en el escudo del rojo carmesí, el señor de la guerra que dará los elementos físicos y personales para la contienda. En cambio, el águila ha sido más previsor, sus ojos fueron tras dos casas ajenas a su reino, encontrando entre rusos y prusianos la respuesta a sus plegarias. Entre el oso y el jabalí, se concatenan para dar fuerza a sus demandas. Y ésto, sólo es una visión somera de lo que acontece, Su Majestad - si habla en clave, es porque su astucia es mayor que la de cualquier otro ser en este mundo.

El zorro debería estar en el propio escudo de armas de la rusa. Al carecer de éste, la mujer se alza con firmeza. ¡PUM! Esta vez, llega hasta el propio general y estratega que viste de seda y oculta su ojo a ella, que en lugar de amedrentar su espíritu, se alza tan erguida que podría su cabeza alcanzar el cielo y ponerse al mismo nivel de cualquiera que osara decir que es el consejero de su Real Majestad Cesárea, Nicolás D'Lenfent. - Ahora mismo, el oso está por atacar a aquél cuyo metal es el oro y la piedra preciosa el Topacio, está programado para dentro de ocho días y quince horas, su Real Majestad Cesárea - lo que significa que los portadores en su escudo del color amarillo, son la siguiente pieza a atacar en este intrincado tablero de ajedrez.


¿Quién soy, que me presento ante tí con una espada flamígera?
Para saberlo, deberás saborear la miel de mi cuerpo,
sólo así, podrías confiar un poco.




¡Gracias!

And the Goddess:


Whatever It Takes, My Live:

You and me:
avatar
Aleksandra Kurdaliova
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 51
Puntos : 65
Reputación : 28
Fecha de inscripción : 26/04/2018

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The supreme art of war [Nicolás D'Lenfent]

Mensaje por Nicolás D' Lenfent el Miér Sep 26, 2018 2:52 am

¡Pobre humana! No se ha percatado en la situación grave en la que se encuentra, estar a solas con su Rey, — y no cualquiera, ni el único quizás—, tentando a que le asesinaran, pues es su mente la causante de ello, ya que mientras ella analiza la situación, él ya vio el final de ello, puede oírlo todo, ni sus pensamientos están a salvo, y es la manera por la que dejó fluir sus inquietudes, estaba demasiado interesada en conocer de su Rey, descubrir su naturaleza, la rareza que le rodea, motivos del porque los cuervos le siguen, estaba como un lobo hambriento, al parecer ansiaba descubrirlo todo, pero, ¿a cambio de que estaría dispuesta? ¿A que fuese asesinada por lo que sabe? Y lo más importante, ¿soportaría el peso de ello? Se arriesga demasiado, y es sumamente descuidada con ella misma, llegó a la cueva del lobo creyendo ser uno de estos, pero más bien era la carnada para atraerlos, y ser devorados por estos. Tan así, que ni titubeaba de su elección, dispuesta está a proceder que si no hubiese sufrido cambio alguno el monarca, el ser ese monstruo, ya la habría saboreado con los mejores manjares y técnicas grotescas para llegar a su satisfacción, por lo que quien lo vería de aquella manera, diría que ya ha muerto un ambiguo inmortal, y nació algo mucho más que un sobrenatural. Al cual ni se le puede tentar con el latido escandaloso de ese corazón, ni el bombardeo seductor de esa linfa, que por más que acechara su fragancia dulce, —no niega que es apetitosa—, este no caería, por el cómo se deslizó a su lado para tomar asiento, más si se imaginaba él cómo podría haber sido ese encuentro al no ser él como es ahora.

…Prosiguiendo a retomar su lugar frente al escritorio, y dejando el bastón sobre la mesa en la esquina, puede percibir esa necesidad caótica por saberlo todo, la manera en la que es observado, no se necesita de la vista para reconocerlo, y agradece que se encuentra sumergido en la ceguedad pues era la cruz más dolorosa el deleitarse de bellezas y ser tocado por estas... Esperando a que expusiera sus razones, la evidencia, y explicaciones. Siendo así, comenzó la gran reunión, ahora sí que estaban hablando de negocios, política y sobre todo de una alianza. Pero en algo se equivocó aquella Rusa. Las normas no son iguales en los países, y en su gobernado la infiltración de información privada se paga con el silencio mismo, y peor, debió primero de dar nombres, la relatividad de la justicia se debe gracias al equilibrio que se marca entre un acusado y el infringir la norma, pero ahí no había equilibrio, para el monarca no era nada lo que ella ofrecía, solo acertijos compuestos como una traidora, porque es el lenguaje que estos manejan, pero se dio la oportunidad de meditar los emblemas, llevando a colocar cada palma sobre el escritorio, de un lado a otro, inclinándose un poco con el fin de dar impresión de su observamiento a los papeles, sabiendo que solo veía la nada, la oscuridad, aparentando ver lo que se plasma en la mesa, y como no quiere arriesgarse, golpeó con una mano el escritorio, tres golpes certeros y precisos en el mismo lugar. Era el llamado a su cuervo, sus ojos son, y en cuanto dio el último golpe, el aleteo se anunció, podía su hermoso cuervo ir y venir cuando quisiese, pero esta vez él la requirió, la necesitaba para que inspeccione lo que él no puede hacer. Ahí es que estaba su maña, moverse como si no sucediera nada con él, mientras mantiene oculto lo que no puede ver.

— Al parecer está olvidando donde se encuentra, sabe muy bien que esto no es nada, quiero nombres, muchas de las familias de nuestro pueblo han retomado la historia con emblemas en particular, si fuese perteneciente de estas tierras, sabría esto. Sasha K. decirme,  ¿para quién trabaja y qué exactamente le trajo aquí? Necesito que comience a hablar con claridad. Así como se le ofreció una audiencia, quiero que responda como se debe, olvídese de modismos innecesarios. Sabe de linajes que se han mantenido ocultos para la protección de la corona, así como de sus muertes, y por lo que anunció de los próximos... ¿Cómo y de quien obtuvo estos pergaminos?

El cuervo se había posado sobre su hombro derecho, enfocándose en lo que el monarca estaba tanteando sobre la mesa, moviendo de un lado a otro los pergaminos, el secreto yace que el cuervo le está describiendo lo que está tocando, y se mantiene comunicado con él, esto es gracias a la habilidad lectora de mentes, y el que esos secretos se hayan expuesto, es una amenaza entera, pues en pocas palabras, dentro de las paredes del castillo, en la orden del Rey Tuerto, están los enemigos infiltrados, la marca del lobo, es el enemigo principal, pero ¿por qué están en tierras de su jurisdicción? Los lobos debían estar al mando del Conde Rosenthal, y el de las águilas, visitantes, y ella entraba en esa posición.

¡Maldita sea! algo están planeando, pero debía razonar, y comenzar a prevenir a las dinastías ocultas. Y como siempre, el cuervo noto como se alteraba el monarca y este solo con su pelaje le acaricio la mejilla, y emitió un graznido cuando tuvo la cercanía de la mujer, no debió hacer eso, es muy celosa el ave y fue así que lo demostró al abrir sus aletas y emprender un vuelo. — Sasha, o mejor dicho Kurdaliova, y dado a sus antecedentes, sé que existe un motivo personal por involucrarse en esta guerra, más, ¿por qué venir a mí, y no a mis enemigos?

No toma las cosas apresuradamente, primero debía investigar como lo hizo con ella, no prevenir ni dar opciones de sospechas, tenía que ser ágil y cuidadoso si quería de una vez atrapar al superior de la operación, pero ella, le refutan las dudas, y a pesar de que puede ser una aliada ventajosa, no se confía, ni de ella, ni de nadie, solo así las grandes extensiones territoriales serian protegidas. Y el error, es que nadie debe deducir la exacta ejecución de una misión. Algo más se esconde y se está tramando como consecuencia de lo que traten de sacar de esta audiencia, tenía que ser una trampa, pero igual, aprovecharla no estaría mal.


T h e  D ø; D e s p a i r,  H a n g o v e r  &  E c s t a s y
Les habitudes de son oiseau:
Est perturbé:
AWARDS:






avatar
Nicolás D' Lenfent
Vampiro/Realeza [Mod]
Vampiro/Realeza [Mod]

Mensajes : 2032
Puntos : 2372
Reputación : 510
Fecha de inscripción : 24/11/2010
Localización : Desconocida

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The supreme art of war [Nicolás D'Lenfent]

Mensaje por Aleksandra Kurdaliova el Lun Oct 08, 2018 9:35 am

Son los reyes quienes dirigen los pueblos,
crean historias y leyendas tras sus pasos.

Y en ocasiones, esas leyendas se convierten
en leyendas urbanas.

Siente que el ambiente cambia a ser algo más que ligero, su presión es mayor y el corazón late con velocidad y firmeza sabiendo que un paso en falso podría ser su gloria o su derrota. Conforme va vertiendo los datos, va apreciando el cambio. No entiende qué es lo que provocó ésto, por inercia, sus ojos vagan por la estancia cuando él está concentrado mirando los documentos. El primer golpe calla su boca, el segundo atrae su mirada y el tercero, anuncia un aleteo extraño que se acerca a toda velocidad. Un hermoso cuervo de plumas de negrura profunda y tintes de cielo, se posa en el hombro del monarca. Uno de tantos, por lo que dicen las voces que le persiguen y cuchichean a espaldas del rey.

Los ojos de la humana se posan en los del ave, curiosa en tanto pareciera que observa los documentos desperdigados sobre el mueble de madera y pintura. Guarda silencio esperando ver qué es lo que se le escapa. La voz del monarca se alza al cielo, firme, contundente, como la corona que debiera ostentar sobre la cabeza y que ahora es inexistente. No es que la necesite, porque su porte regio y misterioso gritan lo que es, el poder que ostenta y la fuerza de su espíritu. Cada pregunta demuestra desconfianza, como si él deseara poner a vista de la humana que ha descubierto su teatro y que es una espía o peor aún, una traidora. Debería estar amedrentada, cualquiera lo estaría, pero el punto es que Aleksandra no es cualquiera. Guarda silencio el tiempo suficiente para organizar sus ideas con rapidez.

¡Por supuesto que es nada, sólo es la punta del iceberg! La rusa es medida en sus decisiones y en lo que está mostrando porque tampoco desea que un espía pueda observar lo que está entregando. Sus ojos observan de reojo al ave que está moviendo la cabeza como si analizara los documentos con pleno conocimiento, como si supiera leerlos. Se muerde la lengua porque es imposible lo que piensa. Los cambiantes son animales, no aves. ¿O sí? Ha de ser un ave encantada por las artes oscuras del hechicero que ostenta el lugar de rey. - Atenta de saber en dónde me encuentro, es que la prudencia es mi manto - saca del portafolios una tiza - éstos son los nombres - los va escribiendo en cada uno de los documentos que trajo, para dejar en claro que no está bromeando, que la información es fiel y de esa manera, evitar que nadie pueda escuchar.

Se sabe que hay castillos con pasadizos ocultos y por la posición del escritorio, no hay algo que pueda ver directamente lo que escribe. - Debería Su Real Majestad Cesárea saberlo, más tengo datos de que tiene personas con dobles intenciones. Le dicen lo que quieren que escuche, lo demás se lo guardan - termina de poner los nombres en los documentos, su trazo es elegante y firme. Denota mucho su personalidad determinada y fuerte. - Trabajo por y para mí, nadie más interviene en mis decisiones. No si puedo evitarlo y cuando alguien incluye, determino si continúo por esa vertiente o me desaparezco - coloca cada uno de los documentos ante sus ojos, esperando su decisión - obtengo información de quienes ayudé en su oportunidad, la primer muerte fue lo que me alertó de que algo raro pasaba y la segunda, confirmó que no era al azar. La tercera, me decidió a venir. Y como le dije, habrá otro ataque pronto, el tiempo es medido para los hombres que no controlan las arenas - no titubea en sus palabras.

Si bien desconoce que el rey no puede apreciar el brillo de sus ojos, la posición de su cuerpo, es su voz la que puede escucharse firme. Ni siquiera el graznido del ave altera su apariencia. La ignora pues como una humana desconocedora de los secretos del Rey Tuerto, desestima que ella es la principal llave que debiera tomar para abrir el candado de la mente del vampiro. - Porque él fue el que ejecutó una orden hace mucho tiempo, una orden que comprometió a mi familia y quiero respuestas - señala a uno de los nombres marcados, una de las águilas voló demasiado alto y es Sasha quien quiere dar el último disparo para hacerla caer de picada al precipicio. - El enemigo de mi enemigo es mi amigo, dice el proverbio árabe. Confío en que Su Real Majestad Cesárea comprenda que busco respuestas a mis inquietudes, si tengo que poner todos mis informantes a su disposición para atraparlo, con gusto lo haré. Soy una mujer en un mundo de hombres y sin la fuerza que usted puede levantar. Es lo que busco, he seguido sus movimientos durante mucho tiempo, por eso me llamó la atención el primer atentado - las cartas sobre la mesa.

Nada hay qué ocultar para Aleksandra, busca atrapar al sujeto en particular, cuando lo haga, le sacará la información que necesita y luego de ello... - sólo pido dos días con él para interrogarlo- Espero que Su Real Majestad Cesárea comprenda los motivos que me impulsan - hace una reverencia haciendo silencio. Ha sido demasiado lo que dijo, sólo espera no importunar al hechicero. Al que ella, cree que es un hechicero.





¡Gracias!

And the Goddess:


Whatever It Takes, My Live:

You and me:
avatar
Aleksandra Kurdaliova
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 51
Puntos : 65
Reputación : 28
Fecha de inscripción : 26/04/2018

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The supreme art of war [Nicolás D'Lenfent]

Mensaje por Nicolás D' Lenfent el Jue Nov 08, 2018 6:38 am

Lo lobos acechan, están a punto de aullar y esa es la advertencia, tiene que comenzar a implementar tácticas, se habían estado preparando para esto pero se creyó que nunca llegaría este día, pues han sido años que se ha mantenido la paz a través de los secretos. La historia ya debía de ser contada y comenzó a descubrirlo la Rusa, pero solo entre linajes debía de ser, además de su pueblo para evitar que el grito del águila se escuchara, sin dejar que nadie descanse, tenían que ser ellos quienes llegarán al Rey, porque solo así los tendría bajo su poder. Ya que no es una guerra cualquiera sino una lucha desleal, y dado por los semblantes portados, conoce muy bien a sus enemigos, y con uno de ellos hizo su cobro por un favor dado y ahora quiere su independencia, ¡absurdos poderes tan narcisistas!

Y ante el estudio de las pruebas contundentes expuestas, ella escribe sobre un papel a simple vista de Nicolás y él imita leerlo, actuando con reservas y evitando mostrarle hacia otra dirección, ella se percibe desconfiada en el castillo del rey, infiere de su gente, y ladea el rostro, percibiendo cómo vigila a su cuervo, lo siente y por el comentario que hizo este, no le pareció, es muy celoso el inmortal, nadie puede ver con los mismos ojos que ve a su preciada ave, y aunque dijesen que no ve, él siempre la mirara con los mismos ojos; brillosos y con una adoración que impone protección. Más, algo le molestó, podía interpretarse una grave ofensa que tenga a la mira a quien considera sus ojos, su acompañante.

— ¿Dobles intenciones? ¿Qué es lo que no me han dicho? Y dígame, ¿quién no me es leal? — pero seguía alterando al rey, motivo por el que negó, silenciándola al golpear el escritorio una vez más al atreverse a querer imponerse frente a él, frente a D’ Lenfent, y no se lo permitió.

— ¡Se equivoca!, al decidir venir a mí, renunció a lo que estaba acostumbrada a ejecutar, va a iniciar a trabajar para mí, y no por usted, yo seré quien va a intervenir en sus decisiones, ya no hay elección, y no está para querer imponerse ante mí, y de aquí esto no saldrá. — posó las palmas sobre los pergaminos y arrastró con estas en su dirección.

— Así que decida, se va por esa puerta, o se queda y comienza a verme como a su señor; a quien le debe respeto y lealtad.

Siempre decisivo, y aunque su belleza entone oscuridad, y se consuma en una eterna pena, sus palabras nunca fueron consideradas sin valor, pero el seguir el relato, las explicaciones, del por qué comenzó su investigación y llego a donde está, por un beneficio propio, y que coincidencia, ambos lados resultan favorecidos si se trabajase conjuntamente.

— Solo si decide quedarse, me resta decir que no velaré por su cuidado, ni arriesgare por usted el bienestar de mi pueblo, de mis tierras o de mi persona. Está demás advertirle en lo que se ha metido, no es un juego y ni el momento de creerse fuerte y que todo se puede. Y por sus pruebas contundentes, le daré una oportunidad de formar parte de mi batallón, y el aceptar al permanecer a mi lado, es porque me juró su lealtad, hacia el Rey del Sacro Imperio Romano Germánico, defenderá mis tierras y si comete traición será ejecutada al instante.

Habló con determinación y clareza en lo dicho, ella iba por el camino correcto, sea como haya obtenido los medios de prueba, se ganó que formará parte de ese tablero, ya que estaba en absoluto acuerdo con su cuervo, que los traidores a simple vista es el Conde de Rumania y ese fiel perro, cuyos nombres son: Sokolović Bertok Rosenthal y Velkan Antonescu Mihăiță Hohenzollern-Sigmaringen. Estos juntos eran un armamento de escuadrones de soldados, y como conoce a cada uno sabe que ante ellos las estrategias son la base de sus operaciones, demasiado cuidadosos que se conservó los aplausos para ella, realmente se ha visto que las enemistades se respetan pero llega un grado en que el poder se incrementa y deseas arribar con todo, por ello, es que le encantó saber que una humana fue capaz de descubrir esta batalla interna, pues solo entre ellos se guardaba este campo sangriento, y quizás apenas está descubriendo lo que cada uno oculta por mantenerse en el rango de reyes. Pero al ver la franqueza con que la Rusa habla, hay algo convencieron ante todo este embrollo. Más, ¿que pensaran los demás de una humana? Vaya faena pero se la jugaría el señor D’ Lenfent, comenzará a infiltrar a su ya aliada en territorios del enemigo, pero jamás le perdería de vista, la mantendrá vigilada por lo que ahora trabaja para el Rey, ya su Rey, y una traición como ya le advirtió, será la muerte como veredicto.

Sin embargo, el estar parlamentando con ella, le confirma que aún no sabe en realidad nada, solo nombres tiene bajo su poder, pero desconoce totalmente los hechos, y antecedentes que conoce a la perfección Nicolás, pero que no otorgara hasta que ella de con el paradero.

— Ese nombre que ha señalado, solo si tiene algo que le interese, hablará, si no, podrá pudrirse en su prisión sin haber soltado la lengua. Pero eso ya lo verá usted en su momento. Ahora debemos concentrarnos, usted quien fue que acudió a mí, dígame, ¿que tiene planeado? — Interrogó, por mera curiosidad ante sus movimientos y manera de planificar, púes como ya se menciono, este momento siempre se había predecido que ya preparados estaban, solo era cuestión de enfocar las ordenes y mover al batallón.


T h e  D ø; D e s p a i r,  H a n g o v e r  &  E c s t a s y
Les habitudes de son oiseau:
Est perturbé:
AWARDS:






avatar
Nicolás D' Lenfent
Vampiro/Realeza [Mod]
Vampiro/Realeza [Mod]

Mensajes : 2032
Puntos : 2372
Reputación : 510
Fecha de inscripción : 24/11/2010
Localización : Desconocida

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The supreme art of war [Nicolás D'Lenfent]

Mensaje por Aleksandra Kurdaliova el Sáb Nov 17, 2018 5:36 pm

Servir a un rey,
es el más grande honor que puedes recibir.

Claro, es estar asomando la cabeza
en el instante correcto para que él pueda cortarla.

De todo lo que pudo anticipar de este encuentro, el exabrupto que se desarrolla ante sus ojos, los golpes sobre el escritorio, los cabellos agitados por los movimientos, los gestos contrariados en la faz del gobernante, fueron los esperados. Lo que se le escapó, es que él la presione para estar bajo su mando. El ser su aliada se transformó en ser su sirvienta. Dicho de otro modo, su súbdita. Se cruza de brazos, valorando la situación en la que se encuentra, las palabras del monarca y cuánto podría traerle de beneficio servirlo y cuánto en su perjuicio. La balanza se inclina en ambos lados, sin decidirse en tanto la mente de la rusa sigue valorando las opciones. Díscola como es, irreverente y capaz de los dobles juegos propios de la mujer, decide quedarse y escuchar el final de la conversación.

Pensando que es un hechicero, entiende que dista del poder de la telepatía. Podría esperar paciente a que él ponga las cartas sobre la mesa y en caso de que le disgusten, buscar una salida a su palacio y de ahí, pisar el Sacro Imperio Romano Germánico será una osadía. Espera que su poder no llegue hasta París o Londres, donde desarrolla el grueso de sus negocios. Además, lo que le pide es "respeto y lealtad". Eso se lo está dando y se lo dará en tanto sus palabras sigan siendo la búsqueda de estos sujetos y el alto total a sus acciones. Se mantiene en su sitio dando una afirmativa ficta sin necesidad de hablar. Que entienda que con sus actos también acepta o rechaza. El rey ofrece sus términos. Aprieta la mandíbula para que una sonrisa sea sofocada como se hace con un rebelde. La mata entre sus dientes apretados. Impide que se libere haciendo su gesto más duro y tenso. Desvía la mirada revisando lo interesante de los pisos del salón hasta llegar a los enormes cortineros que cubren las ventanas de cristales que permiten ver más allá del castillo.

Cuando sus orbes verdáceos vuelven a los del monarca, su voz es suave, pero sus palabras duras. - Para ser ésto un intento de conseguir un nuevo soldado, su Real Majestad Cesárea, el final del camino carece de alicientes si lo único que se tendrá como recompensa, por encima de las constantes amenazas de muerte y la obligación de servir y besar cada uno de sus pies, es nada. Ni protección, ni ayuda. Estar a la buena de Dios es justo lo que tenía antes de venir ante su presencia - se queda en silencio dejando que él contemple su gran obra al negociar con ella. - Le recuerdo que soy rusa, por lo que mi fidelidad y lealtad, están con el Zar de las Rusias. Si quiere estar tranquilo, le diré que no está en mis intenciones traicionarlo porque con ello, apoyo a aquél que me debe respuestas cuando lo que busco es perjudicarlo - se aleja unos pasos intentando mantener la tranquilidad.

Se pone de perfil porque darle la espalda es sinónimo de desacato en tanto lo medita. - Lo que deseo es que este sujeto hable respecto a dos personajes en particular, Yuri y Tatyana Romanov. Duques de las Rusias, asesinados en su domicilio conyugal. Si me lo garantiza, Su Real Majestad Cesárea, le apoyaré bajo sus condiciones. Y antes de que me diga que quién soy yo para exigir, que estoy ante un rey y como tal, tiene en sus manos mi vida, le diré que cuando vine, sabía que arriesgaba la cabeza en caso de no convencerlo. Así que puede matarme si quiere, no temo a ello. Sólo comprenda que si usted no quiere arriesgar su reino, tampoco quiero envolverme en una cruzada donde lo único que tendré será estrés y gritos, exabruptos y malos tratos. Para eso, prefiero morir que servirle - su voz no sube un ápice su tono.

Su postura es firme, determinada, sabiendo de antemano que su vida pende de un hilo y como tal, lo acepta. Siente la muerte instalarse en el receptáculo de su alma, lista para asestar el golpe mortal. - Piense por favor en mis peticiones. Sólo son asegurarse de que tenga en mis manos a este individuo que mató a mis padres. Yuri y Tatyana fueron mis padres. Me despojaron del título de duquesa, me dejaron en la calle. No soy una plebeya, soy una Romanova a la que intentan matar cada dos por tres por algo que desconozco. La sangre real también corre por mis venas y entenderá que la traición es lo que nunca perdono. Y como tal, soy incapaz de traicionar a mis aliados. Sólo quiero respuestas y a cambio, tendrá acceso a gran parte de la red ferroviaria de la que soy propietaria para usarla a su conveniencia. Poseerá armas a costos de producción porque poseo varias fábricas y la seguridad de que mis recursos son suficientes para mantener una guerra contra sus enemigos por años sin necesidad de tocar sus arcas. De que su pueblo no sufrirá hambre porque poseo ganado y campos de sembradío. Tiene usted más beneficios tratándome bien que perjuicios. No azote las espaldas de aquélla que le tiende la mano. No sea ingrato. Si acepta, le diré cuáles son mis planes. Si no, de todas formas se lo diré, pero para que entienda en dónde alejar a su gente puesto que no mido las consecuencias de mis actos porque no tengo a nadie a quien llorar - revolucionaria es. Ha participado en demasiados movimientos políticos como para ahora asustarse ante la presencia de un rey. Es capaz de cambiar de parecer y de resolver como mejor le parece y le conviene porque sí, a pesar de todo, es una mujer de corte político.




¡Gracias!

And the Goddess:


Whatever It Takes, My Live:

You and me:
avatar
Aleksandra Kurdaliova
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 51
Puntos : 65
Reputación : 28
Fecha de inscripción : 26/04/2018

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The supreme art of war [Nicolás D'Lenfent]

Mensaje por Nicolás D' Lenfent el Miér Ene 09, 2019 6:17 am

Silencio...No es un aliado el silencio, pero le demuestra al imperator la inteligencia de la Rusa, tomarse el tiempo suficiente para meditar, esperar lo que tiene que demandar el señor y ser prudente a su réplica, eso daba mucho qué decir, pero se equivocó en algo, en no emplear la espera para una prudente respuesta, le decepcionó, no cabe duda, más, ¿que esperaba de una mujer? Realmente no sabe cómo es el movimiento de los imperios, ella viene a ofrecer e implementar su manera de negociar pero se olvidó conquistar con su oferta, tenía que usar las tácticas de un vendedor para que su cliente quedara satisfecho, y así compre y se lleve el producto a mejor beneficio para ambos, eso es lo que se olvidó de ejecutar, solo veía el ganar de su lado, ya que para ser el imperator germánico, no solo Rusia es una de sus tierras a las que tiene en su puñado, y no solo es la fabricante de armas poderosas, porque del ganado hay mejores tierras de sembradío, no es un ignorante, y para llegar a donde está postrado, es porque conoce muy bien de las tierras como hay que ser manejadas. Y ella, está tomándolo como un simple lacayo. Es decepcionante que al percibir tanto potencial haya caído en esos términos… Muy mal, así es cuervo, ella está disgustada, inconforme pronuncia y pierde el respeto hacia su rey con esas palabras y al parecer está inspeccionando para una huida… ¿será capaz?

— Por ser quién es, no está al tanto de los estados de las tierras vecinas, no arriesgaré a mi pueblo por una batalla que solo usted debe enfrentar. Mis enemigos solo son mis enemigos, le he dado nombres y con eso debe bastar para su búsqueda, no usaré como arma su trágica línea real, esto es lo que hace un rey, velar por su reino, por su gente, y aquellos que piden protección mientras no sean de otras tierras en las que se tenga un convenio de no interceder por ellos. Le he pedido que si trabajara conmigo es porque trabajará para mí, que seré yo su señor mientras se vea involucrada en mi pelotón. Que no será solo usted, sino ya pensar en mí, que cualquier acción que realiza se verá implicada con mi misión. No le estoy pidiendo que traicione a su patria, veo por mis intereses y proteger sobre todo a mi pueblo, sino, ¿cómo los protegeré y como lo haré yo mismo?

Estaba hablando ya como un maldito ambiguo, en el que solo observaba las guerras y jamás participaba en ellas, pero ahora que es imperator, tiene que hacer ambas, observar y participar, respetar tratados y seguir siempre el bienestar de su pueblo. Es por eso, que se ve endurecido con las palabras, el que hable con la crueldad de la que está hecho un reinado, no tendría por qué perjudicarle a ella, solo está siendo precavido, y es cosa que todo imperio forjado demanda, sí este es un imperio de admirar. — No meteré las manos en caso de que sea capturada por el enemigo, esto es lo que todo soldado asume como su responsabilidad, morir antes de abrir la boca, irse con el silencio y no exponer a sus aliados. Morir por su tierra, eso es lo que le estoy pidiendo, pero no obligaré a nadie a permanecer en mi mando, usted sabe si lo toma o lo deja, así es la gracia de mis soldados y las reglas que se han determinado. Y le solicito que tenga cuidado con sus palabras…

Ladeo el rostro, observando con los oídos, cada ruido que se producía, negando por la oportunidad de formar alianza, hasta los animales terminan en manadas por seguir el mismo fin, ¿qué es lo que tanto le disgusta? Parece no comprender en qué situación se encuentra, — me ha dicho que hay traidores en mis allegados, y luego que ha recibido de mi parte constantes amenazas de muerte, y la obligación de servir y besar mis pies. Realmente, ¿es que lo considera de esa forma? Sí es así, quiero que se retire ahora mismo. Mi ayuda la tiene, si no, ¿por qué le habría otorgado la manera de atraer a su enemigo? Y una cosa más, la protección se gana, y usted no está haciendo nada más que insultarme de la manera más patética, viniendo a mí con la altanería que no le queda, le brinde mi tiempo, mi espacio, mi atención, y solo trata de pedir, y pedir…

Y dejó el escritorio tal cual estaba cuando ella deposito los pliegos de papel, y se gira, tomando asiento, escuchando lo que al fin quería oír de ella. Y por sus réplicas, finalizo con una media sonrisa… — ¿Qué es lo que le da valor para dirigirse de esa manera? Lo ha dicho, es Rusa, y aquí no es su tierra, no hay sentido de pertenencia, ¿por qué sacrificaría a mi pueblo por una sola vida? Sí usted se pusiera en el lugar de una Romanova, pensaría primeramente en no llevarse entre las patas a sus seguidores, como duques debieron instruirle que primero se vela por el reino al que le sirven, y en segunda el linaje se debe de mantener para no dejar sin protección a su gente. Lo que sucede en otros lugares es de mi interés, pues puede resultar afectarme de cierta manera los estados de los demás. Pensé en matarle, no le niego, descubrió lo que está sucediendo en mis tierras, y si alguien más se entera, querrán venir a atacar, pues ven el franco débil, mientras estoy en batalla, o quizás mis enemigos se unan a los que quieren mi posición. Eso es lo que debe de pensar, y le creo, más si no soporta los malos tratos, ni las voces alzadas, ¿qué es lo que realmente quiere? Nadie consciente a nadie, aquí no hablo con caricias, ni dulzuras…

Llevó la mano a su mentón, y se recargó en su silla real, guardando silencio, volviendo a escucharle. ¿Por qué se aferra a absurdas ideas? Y es que, está mal enfocada, pero no la sacara de su error, solo interpreta y aguarda. — Es usted quien se contradice. Ahora, ¿solo necesita una cabeza? —Negando, su insolencia es la que le está cerrando todas las puertas, no aprende a que debe de ser al menos humilde para obtener lo que pide, malcriada mujer… — ¿Ingrato? No soy yo quien demanda arriesgar todo por una sola Romanova, el sacrificar miles de vidas por un linaje real, y ser amenazado si me interpongo en su camino. Debe aprender a negociar antes de querer amenazar, o emitir advertencias absurdas… No mide, es lo que estoy viendo, pero tampoco se considere la única que ha sufrido, lo ha perdido todo, ¿y cómo es que ofrece si ni el título nobiliario lo posee? Patética…

Estaba agotándose su paciencia, por lo que debía interceder ya, escucho ya lo suficiente, ni un maldito gracias brindó ante la suposición de captura de su enemigo, le molestaba en absoluto su comportamiento, y es del porque no abandona el tono de su voz imponiéndose sobre ella, defendiendo su mismo imperio. — ¡Basta! Ya escuche lo suficiente, dígame con exactitud ¿qué es lo que quiere? Y sabiendo mi posición la cual no cambiará, dígame, ¿acepta o no? Siendo que se acatará bajo mis peticiones, si no, simplemente márchese y aprenda a bajar la cabeza cuando no tiene otra opción, si no puede lograr hacer eso, no podrá obtener nada, y su título se ve muy alejado para usted, y terminará más pronto si es que lo consigue, y ya no se hablara de una Romanova —. Primero se queja de la protección, luego de que no acepta servirle bajo sus reglas, que quiere respuestas, o que solo la cabeza, y ahora, advertencias… Realmente se estaba ganado su muerte. Y6 termino en aconsejándole, quizás su sed de venganza la estaba cegando, pero él no tolerara más una grosería.


T h e  D ø; D e s p a i r,  H a n g o v e r  &  E c s t a s y
Les habitudes de son oiseau:
Est perturbé:
AWARDS:






avatar
Nicolás D' Lenfent
Vampiro/Realeza [Mod]
Vampiro/Realeza [Mod]

Mensajes : 2032
Puntos : 2372
Reputación : 510
Fecha de inscripción : 24/11/2010
Localización : Desconocida

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The supreme art of war [Nicolás D'Lenfent]

Mensaje por Aleksandra Kurdaliova el Lun Ene 14, 2019 9:54 pm

Eres una boquifloja
No temas cuando hable, teme cuando callo.

Nunca en su santa vida -o demoníaca, según se vea- tuvo una reprimenda de este tipo y mucho menos una cátedra de política de tal envergadura. Todas las enseñanzas a lo largo de su vida la condujeron a este momento, a este instante en que el Rey D'Lenfent le dejara claros cuáles son sus defectos y sus puntos flacos con una simpleza que no necesitó más de cinco minutos para acomodar en su lugar a la caprichosa Aleksandra. Cada palabra fue un latigazo a su ego, a su orgullo y su prepotencia. La mantuvo tanto tiempo que se le olvidó que no estaba sólo ante un rey cualquiera, que él sí tenía inteligencia y no sólo la pregonaba o se ufanaba de ella a los cuatro vientos. Donde ella esperó un exabrupto tendiente a la violencia -que lo hubo cuando él mandó al piso todo-, se dio cuenta de que al final, en realidad, fue llevada hasta un punto donde fue puesta a prueba.

¿Lo fue? ¿O sería un episodio más de locura de aquél que todos señalan y pocos enfrentan? La fuerza de sus palabras no está en el tono de voz que se alza, si no en la manera que las elige y se las echa en la cara como si cada una fuera una bofetada. La carencia de un solo golpe hizo peor la escena. Agradecía que nadie lo presenciara, desconocedora de que el cuervo en el hombro del Rey, en realidad era una cambiante. Muerde la lengua con fuerza hasta que los filos de sus dientes provocan una herida. Se tiene que ser paciente para obtener lo que se busca. Se tiene que ser inteligente para embaucar a las personas y que hagan lo que se quiere. ¿Qué es lo que hizo mal? Todavía lo desconoce y esa es la peor de las fallas. Para ella, fue demostrarle que sólo buscaba una cosa de todo ésto: al hombre que destruyó su familia, que le quitó su futuro y su pasado.

Algo hizo muy mal, observa al gobernante que se aleja y comprende que todo lo ganado, lo perdió de un plumazo. Odia este momento al mismo tiempo que lo ama y lo aprecia porque obtiene una cátedra no solicitada. Se dice que el maestro llega cuando el alumno está preparado y Aleksandra estaba lista para este momento. D'Lenfent resultó ser mucho más astuto, pero también prudente y un buen gobernante. Y en tanto sigue desbaratando sus argumentos y todas las creencias falsas que la rusa pensaba eran válidas, se crea un hueco en el cual la humana siente que se hunde porque de pronto, no tiene una válida razón para seguir adelante o peor aún, no sabe qué hacer ahora.

Hay quien dice que sabio es aquél que reconoce sus errores y baja la cabeza. Su ego y su orgullo se lo impedirían, pero la razón es más poderosa y Aleksandra es un ser racional, antes que visceral. ¿O no? Y mientras barajea esa idea como si fuera la parte más importante de la filosofía que le da un camino válido, sus piernas avanzan hasta quedar a una distancia prudente del rey. La primer rodilla cae al piso seguida por la segunda que tarda dos segundos en imitarla. La cabeza se agacha y los ojos se cierran dejando que las manos se postren sobre las faldas ignorando por completo el cuidar de sus vestimentas. Más importante que la etiqueta, es el protocolo y como tal, su voz sólo puede pronunciar con tono audible y lo más firme que puede lograr. - Reconozco mi error ante mis actos. Acepto las condiciones. Si Su Majestad todavía puede confiar en mí, prometo que este exabrupto de mi parte, será lo último que recordará cuando piense en mi persona. Me comprometo a ayudarlo a investigar a Sokolović Bertok Rosenthal y Velkan Antonescu Mihăiță Hohenzollern-Sigmaringen. Si caigo en manos enemigas, moriré antes de revelar nada. Agradezco que su sabiduría ilumine mi oscura negligencia y os juro mi obediencia, mi respeto y mi lealtad a su Real Majestad Cesárea, Nicolás D'Lenfent - baja más la cabeza para hacer más sentida esta promesa.

Se debe más a él que a su deseo. ¿Por qué? Es sencillo, él acaba de cortar el cuello de la rusa de una forma tan impecable que la hizo saber que tan invencible no es. Todavía le falta y le falta demasiado para poder compararse con un ser tan magnífico como él.




¡Gracias!

And the Goddess:


Whatever It Takes, My Live:

You and me:
avatar
Aleksandra Kurdaliova
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 51
Puntos : 65
Reputación : 28
Fecha de inscripción : 26/04/2018

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The supreme art of war [Nicolás D'Lenfent]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.